¡FELIZ ANIVERSARIO THE READERS’ DIARIES! + Primer concurso internacional de aniversario.

No creo jamás iniciar una entrada en un diario con la frase “querido diario” porque tengo la maldición de ser demasiado lógica como para dar un nombre afectivo a algo que no tiene vida. Así que siempre inicio mis frases directamente con lo que pienso. O con la duda que me hace iniciar algún escrito. En fin, que por fin hago caso del nombre de este blog, “Los Diarios de los Lectores” y escribo como solía escribir en mi diario.

Ha sido un año, sinceramente jamás imaginé que pudiéramos hacerlo. Pero hace un año junto a dos de las personas que más confío y están presentes en mi vida, decidimos hacer este blog. Un espacio donde hablamos de nuestros libros o de otras cosas que nos interesan. Poco a poco más personas llegaron a conocer este blog y siento que es algo que jamás podré describir. ¿Esa emoción al ver que más gente lee mis opiniones? No puedo explicarlo. Es como cuando le recomiendas un libro a alguien y después ese alguien te dice que ha sido un libro que ha disfrutado. ¿Orgullo, felicidad? Tiendo a hacerme muchas preguntas, quizás esa es la razón por la que estudio una ingeniería química, soy demasiado curiosa de todo. Quizás por eso cuando descubro las respuestas que busco, me doy cuenta de por qué la curiosidad mató al gato; pero jamás olvido que la satisfacción le devolvió la vida.

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En fin, que ha sido un año desde el inicio de este proyecto en conjunto. Agradezco a Lillivet y a Jime por haber estado desde el inicio, por ser las maravillosas chicas que son, y quiero que sepan (¡más les vale leer esto!) que si no fuera con ustedes, no creo que pudiera haber realizado esto. Son muchos los recuerdos, desde conocerlas por una saga de libros, desde habernos ido a conocer a autores que seguíamos, desde las premieres de las películas de nuestros libros, desde haber conseguido sus amistades; chicas son de lo mejor que tengo en mi vida y se los agradezco, agradezco que estén en ella.

Bien, pasando el lado cursi…

Para mí, un diario es el lugar donde guardar reflexiones para después revisitarlas y encontrar un regalo nuevo. Una idea que quizás al momento de escribirla no pude desarrollarla por completo. Ver que mi manera de pensar ha cambiado, que yo he cambiado, de quien era cuando escribí algo tiempo atrás.

Por eso quiero agradecer también a ustedes, quienes han seguido este blog ya sea con sus correos o desde nuestro facebook. ¡Por eso les tengo un regalo!

The Retribution of Mara DyerAyer fue la publicación del último libro de la trilogía de Mara Dyer, y si siguen nuestra página de facebook sabrán que el primer regalo es precisamente el libro The Retribution of Mara Dyer, ¡autografiado por Michelle Hodkin!

Aquí la dinámica:

a Rafflecopter giveaway

¡Muchas gracias por ser parte de este proyecto!

PD. Como muchos nos han preguntado sobre lo internacional del concurso, si su país aparece en esta lista entonces sí podemos enviarlo.

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Y estén pendientes, que tenemos más regalos para compartir con ustedes.

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Lee el segundo capítulo de The Retribution of Mara Dyer

Originalmente publicado en Mara Dyer en Español

The Retribution of Mara Dyer¿Ha sido el título suficiente para llamar tu atención? ¡Pues es cierto! El pasado 10 de Octubre MTV reveló el segundo capítulo de The Retribution of Mara Dyer en inglés y por eso mismo ahora te lo traigo en español por si se te dificulta leer en otro idioma. ¿Emocionado por leer el final de esta historia? ¡Recuerda que el tercer libro sale en dos semanas!

¿Estás entusiasmado? ¿Estás preparado? Entonces continúa leyendo el adelanto exclusivo del segundo capítulo a continuación.

CAPÍTULO 2

El primer rostro que vi cuando abrí mis ojos fue la mía propia.

La pared de frente a la cama de hierro tenía espejos. Como también lo estaban las paredes a mi izquierda y derecha, había cinco espejos o tal vez eran seis. No olía nada, escuchaba nada ni veía nada más que a mí misma.

Durante los pasados meses no había pasado mucho tiempo viéndome en espejos por mis propias razones. Ahora que se me forzaba a verme no podía creer que la chica a la que estaba viendo fuera yo. Mi cabello oscuro y grueso estaba dividido a la mitad, y colgaba flojo y soso sobre mis hombros. Mis labios estaban casi del mismo color que mi piel, como decir, blancos. Habían ángulos en mi rostro que nunca antes había visto. O tal vez no habían existido antes. Me veía como un fantasma, un cascarón, una extraña. Si mis padres me vieran nunca sabrían quién era.

Pero ellos nunca me veían. Ese era parte del problema. Eso era por lo que estaba aquí.

—Sí, nos vemos como la mierda —dijo una voz.

Dijo mi voz.

Pero yo no había hablado. Mis labios no se habían movido.

Me levanté de un brinco, mirando a mis infinitas reflexiones. Ellas me miraban, viéndose miedosas y precavidas al mismo tiempo.

—Aquí arriba.

La voz venía de arriba. Doblé mi cuello, el techo también tenía espejos. Vi mi reflejo en el espejo pero ésta, esta reflexión en específico, me sonreía. Incluso aunque yo no estaba sonriendo.

Así que, finalmente me había perdido.

—No aún —dijo mi reflejo, parecía entretenida—. Pero estás cerca.

— ¿Qué… qué es esto? —¿Una alucinación?

—No soy una alucinación —dijo mi reflejo—. Adivina de nuevo.

Bajé mi mirada por un momento, viendo alrededor del cuarto. Cada reflejo se daba la vuelta cuando yo lo hacía. Dios, esperaba estar soñando.

Miré de nuevo hacia arriba a mi reflejo. La chica en el espejo (supongo que era yo) ladeó su cabeza ligeramente hacia la izquierda.

—No lo estás. Estás en esa clase de espacio casi inconsciente. Lo cual debería hacerte sentir mejor sobre tu cordura.

Marginalmente.

—También deberías saber que hay sensores monitoreando nuestro pulso y latidos, así que sería mejor para ambas si te recostaras.

Moví mi cabeza buscando los monitores pero no vi ninguno. Escuché a la chica de todas maneras.

—Gracias —contestó—. Ese chico Wayne entra a examinarnos cuando nuestro ritmo cardíaco se eleva, y él realmente nos repulsa.

Sacudí mi cabeza, la funda de la almohada arrugándose con el movimiento. —No digas “nos”. Eso me asusta.

—Lo siento pero somos nossotras. Yo soy tú —dijo mi reflejo levantando una ceja—. Tampoco soy tu más grande fan por si no lo sabes.

He tenido sueños extraños. He tenido alucinaciones raras. Pero raro no empezaba a describir esto, lo que fuera que esto fuese. —Así que… ¿qué eres? Mi… ¿mi subconsciente o algo así?

—No puedes hablar con tu subconsciente. Eso es estúpido. Es más como, soy la parte de ti que está al tanto de las cosas incluso cuando tu no sabes que lo estás. Ella nos ha estado dando un montón de drogas, un montón de drogas, y ha apagado nuestro, lo siento, tu consciencia en algunas formas y realzado otras.

—¿”Ella” siendo…?

—La doctora Kells.

La máquina de al lado mío hizo un pitido fuerte cuando mi ritmo cardíaco se incrementó. Cerré los ojos, y una imagen de la doctora Kells se levantó en la oscuridad, acechante sobre mí, tan cerca que podía ver pequeñas rupturas en las gruesas capas de lápiz labial. Abrí mis ojos para hacer que se fuera y me ví a mí misma en su lugar.

—¿Por cuánto tiempo he estado aquí? —pregunté en voz alta.

—Trece días —respondió la chica en el espejo.

Trece días. Ese era el tiempo que había sido prisionera de mi propio cuerpo, respondiendo preguntas a las que no quería responder y haciendo cosas que no quería hacer. Cada pensamiento y recuerdo estaba borroso, como si hubieran sido sofocados por algodón; yo, encerrada en lo que parecía el cuarto de un niño, dibujando una y otra vez una imagen de lo que solía ser mi rostro. Yo, extendiendo mi brazo obedientemente mientras Wayne, el asistente de la doctora Kells en tortura terapéutica, me sacaba sangre. Y yo, el primer día que desperté aquí, sostenida cautiva por las drogas y forzada a escuchar palabras que cambiaran mi vida.

—Has sido una participante en un estudio a ciegas, Mara.

Un experimento.

—Las razones por las que has sido seleccionada para este estudio son porque tienes una condición.

Porque soy diferente.

—Tu condición le ha causado dolor a la gente que amas.

Los he matado.

—Tratamos fuertemente de salvar a todos tus amigos… sólo no pudimos alcanzar a Noah Shaw.

Pero yo no he matado a Noah. No podría haberle matado.

—¿Dónde están? —le pregunté a mi reflejo. Ella parecía confusa, luego miró al espejo a mi derecha. Un sólo espejo normal, pensé, pero luego el vidrio se puso negro.

Una imagen de una niña, o de algo que una vez había sido una niña, se materializó en la negrura. Estaba arrodillada en una alfombra, su oscuro cabello caía sobre sus hombros desnudos cuando se inclinó sobre algo que no alcanzaba a ver. Su piel brillaba bronce, y sombre brincaban sobre su rostro. Ella estaba borrosa e indistinta, como si alguien hubiera lanzado un vaso de agua sobre una pintura de ella y los colores hubieran empezado a desvanecerse. Y entonces la chica levantó su barbilla y me miró directamente.

Era Rachel.

—Es sólo un juego, Mara — su voz estaba rasposa. Distorsionada. Cuando abrió su boca de nuevo, el único sonido que salió fue estática. Su sonrisa sólo una mancha blanca.

—¿Qué está mal con ella? —susurré, mirando la imagen parpadeante de Rachel en el vidrio.

—Nada está mal con ella. Quiero decir, además del hecho de que está muerta. Pero hay algo mal con tus recuerdos de ella. Eso es lo que estás viendo, tus recuerdos.

—¿Por qué se ve como —ni siquiera sabía cómo describirla— de esa manera?

—¿Lo parpadeante? Creo que son las velas. Nosotras tres las encendimos antes de sacar el tablero de Ouija. ¿No me digas que te has olvidado de eso?

—No, quiero decir, ella, ella se ve distorsionada —los brazos de Rachel se movieron frente a ella, pero sus manos estaban metidas en sombras y no podía ver lo que hacía. Entonces levantó una hacia su nariz. Su brazo terminaba en su muñeca.

La chica del espejo se encogió de hombros. —No lo sé. No todos tus recuerdos so como este. Mira a la izquierda.

Lo hice, esperando que el nuevo espejo al que miraba se pusiera negro también. No lo hizo, no en un inicio. Miré mi reflejo mientras las puntas de mi cabello se corrían de café oscuro a rojo, hasta que era totalmente rojo en las raíces. Mi cara se rellenó y se hizo redonda, y los ojos que me miraban desde el espejo eran los de Claire.

Claire se sentó y su imagen se partió, separada de la mía. Ella salió caminando de la bata blanca de hospital que yo vestía, y negros hilos se tejían alrededor de su pálido y pecoso cuerpo hasta que estuvo vestida con los jeans negros y el abultado abrigo que había estado usando la noche que fuimos al psiquiátrico. La luz brillante en el cuarto de espejos parpadeó y desapareció. Raíces rompieron el suelo de conreto debajo de mi cama. Creciendo en árboles que tocaban el cierlo.

Claire miró sobre su hombro hacia mí. —Oh Dios. Ya está asustada.

Cuando Claire habló, su voz era normal. No estaba borrosa, y no titilaba o se deformaba. Estaba completa.

—Tampoco sé lo que significa —el reflejo encima de mí dijo—. Jude es igual.

Mi boca se secó al sonido de su nombre. Subí mi mirada y seguí la suya a la pared con espejo a mi derecha; Jude apareció ahí. Lo vi parado en el centro de un jardín Zen recién cortado, con gente reunida, encorvada esparcida a su alrededor como rocas. Jamie y Stella estaban por sobre ellos. Él sostenía a Estella por su brillante cabellera negra. Podía ver las venas en sus manos, los poros de su piel. Cada rasgo, cada detalle de él estaba claro. Nítido. Sentí un destello de rabia.

—No lo hagas —dijo mi reflejo—. Nos despertarás.

—¿Y qué? —dije—. No quiero ver esto —. No quería volver a verlo nunca. Pero cuando miré de nuevo, había una imagen diferente de él en el espejo. Había sido empujado contra una pared blanca, una mano apretando su garganta. La mano me pertenecía.

Miré arriba al techo y a la chica en él. No quería recordar Horizontes, o lo que me había pasado desde entonces. Miré abajo a mis muñecas, a mis tobillos. Sin restricciones. —Sólo dime cómo salir.

—Ellos no necesitan restricciones para mantenernos encadenadas —dijo ella—. Las drogas lo hacen por ellos. Nos hacen dóciles. Obedientes. Pero ellos también nos están cambiando, creo. Todavía no spe cómo, pero tiene que significar algo el que tus recuerdos de Rachel estén rotos pero tus memorias de Claire y Jude no lo están.

—¿Qué hay de mis hermanos? ¿Mis padres? —Y Noah, pensé pero no lo dije.

Mientras hablaba, imágenes de cada uno de ellos llenaba los espejos alrededor mío. Joseph estaba vestido con un traje con un bolsillo cuadrado, rodándole los ojos a alguien. Daniel se reía en su carro, haciéndome una cara desde detrás del volante. La imagen de mi madre la mostraba sentada en su cama, su laptop en su regazo, su rostro retraído y preocupado. Mi padre estaba sentado en su cama de hospital, comiendo un pedazo de pizza contrabandeado. Y Noah…

Los ojos de Noah estaban cerrados, pero respiraba. Dormido. Una de sus manos estaba cerrada en un puño semi cerrado por su cara, y su camiseta, la que tenía hoyos, estaba retorcida, exponiendo una pequeña parte de piel sobre sus boxers. Así era como se veía la mañana después de que le contara lo que estaba mal conmigo. Después de que descubrimos lo que estaba mal con nosotros.

No podía dejar de mirarlos, las personas a las que amaba, sonriendo y hablando y viviendo detrás de páneles plateados de vidrio. Pero mientras o hacía, me di cuenta de que algo no estaba bien. Miré de cerca a Noah. Estaba dormido, no se movía, lo que hizo finalmente más fácil el verlo para mí. Sus bordes estaban desteñidos. Borrosos. Miré de vuelta a las imágenes de mis padres, mis hermanos. Sus bordes estaban suaves también.

—Los estamos perdiendo, creo —dijo la chica—. No sé por qué, pero creo que Kells lo hace, y pienso que lo hace a propósito.

Sólo la escuchaba a medias. No podía dejar de mirar los espejos.

—No voy a volver a verlos, ¿verdad? —No era una pregunta.

—Mis fuentes dicen que no.

—Sabes —le dije—, eres una desgraciada.

—Bueno, eso explicaría por qué somos tan populares. Hablando de eso, Jamie y Stella también están aquí. En caso de que tuvieras curiosidad.

— ¿Los has visto?

Negó con su cabeza. —Pero Wayne mencionó a “Roth” una vez, y “Benicia” dos veces, a Kells. Y él habló de ellos en tiempo presente.

Me agrandé con alivio. Mi garganta se cerró y dolió y sentí como si fuera a llorar, pero las láfrimas no llegaron. —¿Qué hay de Noah? —la pregunta salió antes de que pudiera pensar si quería saber la respuesta.

La chica entendió. —Kells lo mencionó una vez.

Pero mi pregunta no había sido respondida. Y ahora tenía que saber. —Dime lo que ella dijo.

—Ella dijo —la chica no terminó su frase. Algo siseó e hizo click detrás de mí, y ella se puso tensa.

—¿Qué? —Pregunté—. ¿Qué dijo ella?

No me respondió. Cuando volvió a hablar, su voz temblaba. —Están aquí —dijo la chica y después se había ido.

“The Retribution of Mara Dyer” sale a la venta el 4 de noviembre. Amazon procurará hacer los envíos lo antes posible pero las fechas de entrega varían del 6 al 30 de noviembre.

Michelle Hodkin habla del retraso en la publicación de The Retribution

Artículo original de Mara Dyer en Español.

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Después de estar centrada en terminar The Retribution of Mara Dyer, Michelle Hodkin vuelve a hablar del libro, esta vez respondiendo por qué le tomo tanto tiempo escribir el tercer libro de la trilogía. Esto es lo que ha dicho:

Respondiendo a por qué le llevó tanto tiempo escribir el tercer libro: The Unbecoming me llevó (escribirlo) 10 meses, The Evolution llevó 18 y The Retribution se llevó 22.

Respondiendo a por qué le llevó tanto tiempo escribir el tercer libro: Me llevé todo el tiempo que necesitaba para hacer de cada página tan jodidamente increíble como pensaba que debía ser. No soy una máquina, ¿sabías?

Respondiendo a “Gracias por no apresurarte y tomarte tu tiempo”: Gracias. No fue algo fácil de hacer.

Había veces cuando terminaba borradores y pensaba en alguna cosa o escena que se mantenía molestándome, y eso significaba volver al inicio.

Hay presión en la industria y de los lectores para que saquemos libros en un itinerario de un libro por año. Muchos escritores son geniales en hacerlo.

Pero me di cuenta, mientras estaba escribiendo los libros, que mis libros estaban más bien estructurados por episodio, como una serie de televisión. así que necesitaba escribir un

final de temporada de alguna manera. E incluso escritores que han estado en este negocio más tiempo que yo tienen dificultades con los finales de series.

Había tantas notas que quería alcanzar, tantas cosas que quería que ustedes pensaran al respecto, y no dejé de trabajar hasta que sentí que las había alcanzado.

Y, por cierto, aún tengo problemas con eso. Mis libros cambian en cada etapa (en la edición, en las pruebas de página). Yo soy mi propia peor crítica.

Lo que es como debería de ser, eso creo. No es fácil, el recibir correos enojados sobre la fecha de lanzamiento, pero no estarían más enojados si yo

sacara en grande el libro sin considerar todas y cada una de las repercusiones de cada cosa que les sucede a cada personaje que han llegado a amar?

Cuando lo lean, sabrán que sangré por cada página de The Retribution. Lo cual es la única manera en que yo pudiera estar satisfecha.

¿Qué piensan? Como opinión muy personal, prefiero que Michelle se haya tomado su tiempo para escribir un libro que esté a la altura de lo que ya nos tiene acostumbrados a que sólo se apresurara a escribir un final mediocre como el de muchos casos actualmente. Démosle todo nuestro apoyo, por querer hacer lo mejor posible el libro que será el final de una saga tan impresionante.

Cassandra Clare, Mara Dyer y Frostbite.

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Esta semana ha sido de noticias, ya que ayer se dio a conocer que The Retribution of Mara Dyer, el tercer libro de la saga ha retrasado (de nuevo) su publicación. La nueva fecha de lanzamiento del libro es para el 4 de noviembre de este año, así que los que morimos por saber más sobre Mara y Noah tendremos que esperar un poco (demasiado) más. Info gracias a Mara Dyer en Español.

Entro otras cosas, Cassandra Clare, la autora de las sagas de Cazadores de Sombras viene a México (cosa que todos ya sabían desde que canceló su visita a la FIL Guadalajara). De acuerdo a la editorial:

Cassandra conversará el 22 de febrero, a las 12:00 en el Polyforum Siqueiros de la ciudad de México, con Raiza Revelles sobre su saga Cazadores de sombras. Al final de la charla habrá una firma de libros con todos los asistentes. Para poder ingresar a esta charla deberás estar registrado. El registro es personal e intransferible.

Lo curioso de esto es que los registros de personas tanto para habitantes del DF como para los de estados del interior de la República se llenaron en menos de… 3 minutos. Y sólo firmará un libro por persona. A todo esto viene la pregunta, ¿quién maneja los eventos de Planeta?

Y en otras noticias, Vampire Academy la película no tuvo muy buena recepción en su primer fin de semana en los Estados Unidos, por lo que los fans ya no veían posible la realización de la segunda película: Frostbite.

Ayer, la página oficial de la película dijo que si se lograra juntar que muchas personas la vean, ellos tienen Frostbite en las manos y están dispuestos a llevarla a cabo.

¿Qué dicen, lectores? ¿Alguna de estas noticias les llama la atención?

PD. Nos vemos el 22 de febrero en el Polyforum 😉