Sacando mis demonios internos: Piratería editorial

Sólo tengo algo que decir a esto: ¿entonces por qué es más barato comprar alcohol que comprar libros? ¿POR QUÉ ES QUE HAY CERVECERÍAS EN CADA ESQUINA PERO EN MI CIUDAD NATAL (CHETUMAL) SÓLO HAY UNA LIBRERÍA?

La piratería es mala, eso jamás se pone en duda. Y el contrarrestarla llevará mucho esfuerzo y dedicación, pero ¿por qué no ir cambiando desde los problemas obvios? Los adolescentes quieren leer, y todos los adultos tachan de basura la literatura que hay para ellos. Y lo siento, pero si no le das a un adolescente, a un niño, un libro que le interese, que no lo aburra, que lo mantenga despierto hasta la medianoche por querer un capítulo más, ¿cómo quieres que el niño, el adolescente, se interese por ver la literatura como algo divertido?

Y ni empecemos con los precios. Que me sale más barato comprar un libro en el extranjero y pedir que me lo envíen hasta mi casa GRATIS que ir a alguna librería aquí en Puebla y comprar el mismo libro por un precio a veces hasta 200 pesos más caro. Ah no, pero el problema está en los adolescentes que prefieren la piratería. Toda la culpa es de ellos por verlo como una manera fácil de obtener libros, historias que sí les llaman la atención y que hacen que se interesen en leer más, en leer cosas que ni siquiera llegan al país porque las editoriales de aquí las ven como historias que “no van a vender”. Sólo los best-sellers son los que vale la pena traer. Y sólo los de Estados Unidos, o a veces los de Gran Bretaña. Porque los libros en francés o italiano o en hindi jamás le interesarán a las personas de México. O peor, no dejemos que nuestros chicos descubran que pueden aprender mediante los libros, no dejemos que descubran que la inteligencia no es sobre tener buena memoria para datos y cifras, que hay diferentes inteligencias que pueden ser manejadas de diferente manera.

Es mi punto de vista como joven adulto que ha pasado su vida leyendo desde los siete años porque se interesó por un pequeño mago que iba a una escuela de magia para aprender a ser valiente, a ser inteligente para escapar de peligros y de cómo sobrevivir en un mundo extraño. Pero claro, en ese momento yo sólo malgastaba mis horas porque en lugar de estudiar o de hacerme fan del fútbol que tanto idiotiza, perdón, embelese a los mexicanos me la pasaba siendo una nerd, una niña introvertida que gustaba leer pero que todo el mundo miraba como una rara a quien decirle de cosas y arrancarle los libros de las manos porque no era una niña normal.

Obviamente esto no importa, digo, el problema es que la piratería se difunde en México y los adolescentes la prefieren en lugar de ir a comprar productos originales que cuestan más que una semana de salario mínimo. Sí, perdón por opinar en algo que definitivamente no tengo idea de lo que hablo.

trd-kary

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